Cubanet: El tribunal provincial de Pinar del Río ratificó la sentencia de seis años de privación de libertad al opositor Víctor Paino Viera.
January 6th, 2009 · 8:36 pm · Sin comentarios
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Una antología sobre el Periodo Especial
January 6th, 2009 · 8:23 pm · Sin comentarios
Acaba de aparecer, editada por Palgrave, la antología Cuba in the Special Period, editada por Ariana Hernández-Reguant.
Este es el Índice:
Writing the Special Period: An Introduction–Ariana Hernandez-Reguant * PART I: FOREIGN COMMERCE * Truths and Fictions: The Economics of Writing, 1994-1999–Esther Whitfield * Filmmaking with Foreigners–Cristina Venegas * Spiritual Capital: Foreign Patronage and the Trafficking of Santería–Kevin M. Delgado * PART II: PLURAL NATION * Multicubanidad–Ariana Hernandez-Reguant * Preemptive Nostalgia and La Batalla for Cuban Identity: Option Zero Theater–Laurie Frederik * Wandering in Russian–Jacqueline Loss * The Letter of the Year and the Prophetics of Revolution–Kenneth Routon * PART III: TRANSNATIONAL PUBLICS * El Rap Cubano: Can’t Stop, Won’t Stop the Movement!–Roberto Zurbano Translated by Kate Levitt * Audiovisual Remittances and Transnational Subjectivities–Lisa Maya Knauer * Ending the Century with Memories . . . : Paper Money, Videos, and an X-Acto Knife for Cuban Art–Antonio Eligio Fernández, Tonel.
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Mariela y Vivian
January 6th, 2009 · 8:07 pm · 2 Comentarios
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January 6th, 2009 · 6:56 pm · Sin comentarios
Medios lentos le hizo una entrevista telefónica a la Dra. Hilda Molina. Pueden oírla en Youtube.
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January 6th, 2009 · 4:12 pm · Sin comentarios
Generación Y, el blog de Yoani Sánchez, ha sido nominado para los Weblog Awards por los colegas de Babalú Blog en la categoría de Best Latino, Caribbean and South American Blog.
PD: Ya se puede votar aquí.
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January 6th, 2009 · 4:11 pm · Sin comentarios
El Mercurio trae un interesante artículo sobre la participación chilena en la XVIII Feria del Libro de La Habana.
H/T: Uziel G.
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La cita del día
January 6th, 2009 · 1:38 pm · 3 Comentarios
“Lo que conocimos como el socialismo real ya caducó”.
Armando Hart, en declaraciones a La Jornada.
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Nuevas objeciones a Encuentro, o sobre algunas perversiones de la cultura subvencionada
January 6th, 2009 · 1:27 pm · 24 Comentarios
Han quedado sin respuesta formal mis comentarios de hace unos días a propósito de unas subvenciones del Ministerio español de Asuntos Exteriores recibidas por el periódico digital Cubaencuentro. Hasta el momento no hay réplica ni opinión de sus redactores, empleados o de los directivos de la Asociación Encuentro de la Cultura Cubana sobre lo que califiqué como una falta de ética periodística. A cambio, tenemos una variopinta multitud de comentarios con pseudónimo donde se me acusa de “querer una parte del pastel”, se asegura que yo haría lo mismo (sin pruebas), se defiende que la prensa del exilio esté subvencionada, se hacen loas a Encuentro y su sagaz aprovechamiento de dineros públicos, se exponen diversas variantes de la ética de los fines sobre los medios y hasta se me invita a volver a dedicarme a la literatura.
Lo más parecido a una alusión fue el recordatorio de un digno editorial, aparecido originalmente en Cubaencuentro, que Manuel Díaz Martínez colgó en su blog hace unos días. ¡Hasta dónde habrá calado la cultura del tapujo y el ninguneo que alguien de la estatura intelectual y la valentía política de Díaz Martínez no se permite siquiera una aclaración sobre las circunstancias polémicas que propician su recordatorio! Que es oportuno, sí, pero incompleto: en otro editorial de hace seis meses Cubaencuentro daba un espaldarazo a la política de Moratinos defendida en el seno de la UE, que preconizaba la definitiva eliminación de las sanciones al gobierno cubano.
Ambos editoriales pueden ser debatidos hasta la saciedad, pero no demuestran la independencia periodística de Cubaencuentro. Al haber medio millón de dólares en subvenciones del mismo Ministerio encargado de diseñar la política española hacia Cuba, cabe la incómoda sospecha de que un editorial publicado en Cubaencuentro pueda ser no sólo la legítima expresión periodística de un punto de vista político, sino también una manera pública de presionar para conseguir nuevos fondos. Ese es justamente el problema de estar subvencionado por alguien que hace política: que el dinero concedido enrarece de manera automática el proceso periodístico y la opinión independiente sobre esa misma política.
Para entender esta lógica perversa de un medio periodístico del exilio subvencionado por un Ministerio que respalda el diálogo con el castrismo hay que hacer un poco de historia, la historia de cómo la Asociación Encuentro de la Cultura cubana llegó a convertirse en la entidad más subvencionada de la historia del exilio cubano. La historia de cómo, tras haber trabajado varios años para el gobierno español (en el mismo ministerio, por cierto, que ahora le concede subvenciones a su Asociación), Annabelle Rodríguez se hizo con los contactos suficientes para sostener económicamente el proyecto intelectual que encabezó Jesús Díaz. Y la historia, por último, de cómo, tras el lamentable fallecimiento de Jesús, Rodríguez reclamó la expresión formal de su poder real, y se convirtió en la cabeza visible de la AECC sin los méritos intelectuales para ello.
No se trata de un lobby político, con capacidad real de influencia sobre los gobiernos sucesivos de González, Aznar y Zapatero. A diferencia de los cabildos políticos del exilio cubanoamericano, la AECC ha mantenido siempre una posición conciliadora con los gobiernos españoles, sea cual sea la política que éstos hayan aplicado con respecto a Cuba y los cubanos. Y todos los gobiernos españoles —alguno más y otros menos— le han concedido importantes cantidades de dinero que, cuando recaen sobre un diario digital que dice ser independiente, rozan los límites del escándalo. Podría afirmarse, incluso, que para los sucesivos gobiernos españoles de González, Aznar y Zapatero la AECC no ha sido un interlocutor polémico. En las esporádicas reuniones que el Ministerio español de Asuntos Exteriores ha sostenido con los representantes del exilio cubano en España, siempre han tenido a la AECC de su lado. Siempre conciliadora, Annabelle Rodríguez ha impuesto la marca “diplomática” al diálogo con cualquier funcionario de un Ministerio cuyo funcionamiento conoce muy bien. Resulta inimaginable, por ejemplo, que algún día veamos a cualquiera de los miembros o empleados de la AECC protestar o apoyar alguna protesta frente al Ministerio, como han hecho otros exiliados en Madrid. En diez años nunca ha ocurrido, y me atrevo a afirmar que nunca va a ocurrir. ¿Por qué? Por la elemental razón de que ese Ministerio ha hecho posible, en buena medida, la existencia de la AECC.
A diferencia del exilio cubanoamericano, en España los exiliados cubanos no son una fuerza política. En otras palabras: no dan votos, o dan muy pocos; con ellos no se podría contrarrestar el lobby político de las empresas españolas que han invertido o quieren invertir en la isla con las condiciones que les ofrece el castrismo. Así visto, la principal tarea de la AECC no ha sido defender los intereses del exilio cubano ante los respectivos ministros de Exteriores o gobiernos españoles, sino conseguir financiamiento de esos gobiernos para tareas culturales cuya pertinencia se justifica con un discurso de consenso y diálogo.
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January 6th, 2009 · 12:46 pm · Sin comentarios
No me gusta hacer distinciones entre las colaboraciones del blog, pero hoy me permito recomendarles especialmente la contribución de Gerardo Fernández. Como post es kilométrico, pero vale la pena tomarse el tiempo de imprimirlo, leerlo —y pensarlo.
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Praga, La Habana: número redondo
January 6th, 2009 · 12:45 pm · Sin comentarios
La grisura definitiva
Desde la ventana de mi habitación en el hotel Pushkin (calle Husova, n.14) podía presenciar el desfile de los turistas que recorrían en masa las calles adoquinadas de la vieja Praga, una ciudad que, si no aguzamos la mirada, se reduce a estas alturas a reproducciones art nouveau de Alphons Mucha, piezas bastante kitsch de cristal de Bohemia, la mirada importuna del icono de Franz Kafka y sus efectos colaterales: museos, cementerio, barrio judío, y el obligado paseo por sobre el puente Carlos que adereza el río Moldava; avanzada la tarde, la amalgama de sonidos sublimes en una de las ciudades europeas donde más se comercia con la música clásica; y ya en la noche, desiertas sus calles, la sensación de hallarse uno en el sitio de la perversa discreción (lejos de los flagrantes escaparates de Ámsterdam, de la desfachatez del Raval barcelonés o de la rue Saint-Denis, próxima a Les Halles), la ciudad donde más presente, subrepticio e intenso me ha parecido el comercio de la carne.
Era verano y percibía en mí una excitación inusual. Había desembarcado en Praga cuarenta años después de que, en cumplimiento de la Doctrina Brezhnev, irrumpieran primero los paracaidistas, luego los tanques del ejército soviético, a la cabeza de un contingente de países signatarios del Pacto de Varsovia, exactamente la madrugada del 21 de agosto de 1968.
Con el afán de quien conmemora la redondez de un número, había previamente comprado Invasion Prague 68, un pesado álbum con más de doscientas fotos realizadas por Josef Koudelka, que incluye desde los ladrillos lanzados contra los carros de combate, los primeros cadáveres, hasta el frío en la médula que viene con el peso del poder impuesto, la eufemística normalización, luego la falsa calma de una ciudad dominada por un amigo hasta entonces gentil, ahora molesto, él mismo desconcertado, con sus rudos soldaditos preguntándose qué hacían en realidad en aquella ciudad hermosa, hambrientos de sexo, como los fotografía Teresa en una novela de Milan Kundera. Apenas un par de meses atrás, uno de los graffitis en los muros de París decía: “No queremos un mundo donde la garantía de no morir de hambre supone el riesgo de morir de aburrimiento”. El hermano mayor un tanto incómodo (La Santa Rusia titularía Jan Saudek un memorable díptico suyo), llegaba ahora para imponer la grisura definitiva.
Con el eco de la agresión soviética a Hungría en 1956 y el deshielo post-stalinista promovido por Jruschov, Praga se había vuelto una ciudad incómoda sobre un sillón plagado de ácaros, un cuerpo que al moverse cuestiona la legitimidad de los pilares que la sostienen. En una entrevista con Mario Benedetti publicada en dos partes en el periódico uruguayo Marcha el 28 de febrero y el 7 de marzo de 1969, Roque Dalton daba cuenta del “asombro político” que hubo de experimentar durante dos años ante “un panorama ideológico que no esperaba encontrar en un país que llevaba veinte años de socialismo”. En contraposición con el “sentido de lo heroico” aprehendido en Cuba, al poeta salvadoreño le chocaba de la juventud praguense esa mezcla de “misticismo, religiosidad, anticomunismo, esnobismo, nihilismo”, definitivamente “formas ideológicas” exportadas por el imperialismo “para el consumo de los pueblos”; exactamente lo mismo que se dijera Leonid Brézhnev un buen día, mientras se afeitaba, digo yo, y tras un leve temblor de la mano ejecutora una gota de sangre rojísima salpicara la blancura del lavamanos. Luego vendría un portazo enojado, la dificultad para conciliar el sueño, el despertar una madrugada repitiendo ¡Imperio!, ¡Imperio! (no sabríamos cuál) en un perfecto ruso con resonancias ucranianas, y detrás la voz de una esposa: calma Leonid, tienes que hacer algo, mientras le pasa la tibia mano por la espalda.
En junio de 1967, durante el IV Congreso de Escritores checoslovacos, la cúpula del partido fue duramente criticada: se exigía la rehabilitación de los defenestrados de los años 50, se solicitaba un retorno a ciertos códigos democráticos, algo que resumiría Alexander Dubcek en su libro La vía checoslovaca al socialismo (Ariel, Barcelona, 1968): “volvamos a los orígenes, volvamos a 1945, cuando el pueblo estaba mayoritariamente con nosotros y con nuestra intención de construir el socialismo”. Fue precisamente Dubcek quien muy a principios de enero de 1968 tomó las riendas del Partido Comunista Checoslovaco cuando el pleno de su Comité Central fijó la imposibilidad de que una misma persona detentara el cargo de Jefe de Estado y Secretario del Partido. Ese día era desplazado Antonin Novotny, el hombre de los rusos. Un mes más tarde fue eliminada la censura en los medios de prensa: radio, televisión, prensa plana, se hacen eco del alarido de una población desgastada, harta de tanta grisura. No sin antes dejar claro los postulados marxistas de las transformaciones emprendidas, la dirigencia del partido firma en abril su Programa de Acción: papel rector del partido pero democratización de sus métodos de trabajo, inclusión de los ciudadanos no comunistas en la reparación del entramado económico-social, libre autonomía de las empresas en su gestión, autorización del pequeño negocio privado, reivindicación de las minorías nacionales (judíos, eslovacos), derecho ciudadano a viajar libremente al extranjero, además de la atención a los reclamos más elementales: una enseñanza menos ideologizada, una vivienda más digna, un nivel de vida menos raso —o ruso, quizás. Alexander Dubcek tendría también problemas para conciliar el sueño: bolchevismo y democracia, ideología marxista en el poder y plena sociedad civil, parecían tareas arduas, arenas que se mueven; o como diría Carlos Fuentes en un texto en memoria de Julio Cortázar (ambos testigos de la ocupación a finales del 68), “la buena intención de salvar lo insalvable”.
Así que los tanques habían entrado en Praga. Unos días antes, Dubcek había recibido por separado las visitas del mariscal Josip Broz Tito, paladín del socialismo autogestionario yugoslavo, y de Nicolae Ceausescu, el Conducator rumano, primos de dudosa reputación observados por el Kremlin con celo perruno. El resto es bastante conocido. Moscú no podía permitirse una nueva Finlandia cincuenta años después. Los checos habían fijado el 9 de septiembre como fecha para un congreso partidista que legitimara lo ya puesto en marcha, tal vez el momento atrevido de los nuevos reclamos. Por ello los tanques ya estaban debidamente lubricados incluso un mes antes del día de la acción, las municiones verificadas en sus cajas de tapas grises con letras de un alfabeto ajeno, los cables secretos recibidos por sus agentes dobles KGB/StB, las tropas de soldaditos sin cópula a escasos kilómetros de la frontera.
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→ Sin comentariosTemas: Gerardo Fernandez Fe · Crónicas de viaje · Cuba soviética
January 6th, 2009 · 12:44 pm · Sin comentarios
Jorge Fernández hace un balance del castrismo en Excélsior.
→ Sin comentariosTemas: Cubazuela · castrismo
Los humildes*
January 6th, 2009 · 12:43 pm · Sin comentarios
Yo no había nacido cuando en abril de 1961 se declaró el carácter socialista del proceso cubano. “Esta es la revolución socialista de los humildes, por los humildes y para los humildes…” anunció Fidel Castro, cerca de las premonitorias puertas del cementerio de Colón. Muchos que lo escucharon, jubilosos y optimistas, suponían que el primer propósito revolucionario sería que dejara de haber gente humilde. Con esa ilusión, salieron a defender un futuro sin pobreza.
Al observar a los actuales destinatarios de lo anunciado hace casi cincuenta años, me pregunto cuándo la prosperidad dejará de verse como contrarrevolucionaria. ¿Querer vivir en una casa a la que el viento no logre arrancarle el techo dejará de ser —algún día— una debilidad pequeño burguesa? Todas las carencias materiales que percibo cuestionan el sentido de este colosal vuelco en la historia del país, sólo para que dejara de haber ricos, al precio de que hubiera tantos pobres.
Si al menos fuéramos más libres. Si todas esas necesidades materiales no se plasmaran también en una larga cadena que hace a cada ciudadano un siervo del Estado. Si la condición de humildes fuera una elección voluntariamente asumida y especialmente practicada por quienes nos gobiernan. Pero no. La renovada exaltación de la humildad lanzada por Raúl Castro este primero de enero nos confirma lo aprendido en décadas de crisis económica: que la pobreza es un camino que lleva a la obediencia.
Yoani Sánchez
La Habana
*Este post ha sido publicado originalmente en el blog Generación Y. El gobierno cubano ha tomado medidas para dificultar el acceso a los internautas que intentan conectarse a Generación Y y otros blogs dentro de la isla. En un esfuerzo por difundir el trabajo de la bloguera Yoani Sánchez, PD reproduce textualmente sus entradas.
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January 6th, 2009 · 12:38 pm · 3 Comentarios
Ramón Espinosa, nuevo viceministro de las FAR. Pero se le retira el mando del Ejército Oriental.
→ 3 ComentariosTemas: En Cuba
January 6th, 2009 · 12:36 pm · 2 Comentarios
Reuters: los beneficios de la industria cubana del níquel durante el año pasado fueron de 552 millones de dólares. El monto de esa industria “ha vuelto a superar al del turismo“.
→ 2 ComentariosTemas: economía








