La cosa va así: un grupo de intelectuales firma un lúcido Manifiesto por una lengua común. El español, en este caso. Y la andanada que les cae encima viene a probar que los políticos españoles, en vez de reconocer institucionalmente los derechos de una lengua común, prefieren acusar a los intelectuales.
Para consolarse:
-Una entrevista a Arcadi Espada.
-Un artículo de Fernando Savater.
-Un artículo de Félix de Azúa.
PD: Corolario: todos aquellos que, previsiblemente, no vienen programados para contribuir a la gloria de la lengua y la patria catalanas, precisan de espacios especiales.

6 responses so far ↓
1 Manolo Díaz Martínez // Jul 12, 2008 at 3:33 pm
A los que niegan evidencias para acusar al Manifiesto de innecesario, les recuerdo, por ejemplo, el caso de Cristina Peri Rossi, escritora de origen uruguayo residente en Cataluña, a quien hace unos meses cesaron en TV3 como tertuliana por expresarse en español. Yo firmé el manifiesto en contra de esta “inmersión” lingüística, de la cual no sé si Cristina emergió.
2 maite // Jul 13, 2008 at 10:36 am
Un résumé de los artículos:
Fernando Savater:
«La decencia política no se funda en el optimismo, como cree Zapatero, sino en la veracidad.»
Arcadi Espada:
«Lo que llevo percibiendo en Cataluña desde hace tiempo no es un déficit lingüístico, sino un déficit de libertad.»
«En cuanto a las supervivencias la pregunta que empieza a hacerse es la típica de las respiraciones asistidas: cuánto cuesta y para qué me sirve, y sobre todo, para qué LE sirve, que es la pregunta más profunda »
Félix de Azúa:
“Había algo, sin embargo, más significativo si cabe. La mayoría de los artículos procedían al insulto, práctica española donde las haya cuando flaquean los argumentos: franquistas, fachas, españolistas (”de mierda”), imperialistas. Un Jordi Sánchez nos llamaba a los firmantes “miserables” en este mismo periódico porque nos negábamos a pagar su hipoteca. Algunos artículos eran deliciosos, como el de un profesor de la Universidad de Girona que exponía el punto de vista guipuzcoano: lo que hay que exigir, venía a decir, es que todos los españoles aprendan catalán. Un hombre generalmente moderado, Antoni Puigverd, aseguraba que el manifiesto rompía los últimos puentes entre Cataluña y España. Volveré sobre ello. No obstante, estos intelectuales olvidaban un detalle de cierta relevancia: todos sus artículos estaban escritos y publicados en español.”
Tres artícuos muy buenos, libres y valientes, una suerte que estos intelectuales españoles se preocupen por las libertades de los ciudadanos españoles.
En el blog de Azúa la polémica es muy interesante hay varios artículos en los comentarios muy buenos como el de: -Fernando García de Cortázar.
Catedrático de Historia Contemporánea
Universidad de Deusto.
Hay una entrevista excelente a Félix de Azúa en you tube, sobre nacionalismos, islamismo, utopías, arte y literatura, filosofía, sobre la vida…
http://video.google.com/videosearch?client=safari&rls=fr&q=felix%20de%20azua&ie=UTF-8&oe=UTF-8&um=1&sa=N&tab=wv#
3 Angel Duarte // Jul 14, 2008 at 12:30 am
Carta abierta a EHB
El entusiasmo de penúltimos días con el manifiesto por la lengua común me mueven a dirigiros una breve nota. En cierta medida me siento muy obligado para con todos vosotros, y muy concretamente para contigo, su fautor principal, por las grandes tardes, y algunas mañanas, que me venís dando.
Los manifiestos me producen hastío. Sólo hubo uno que, de jovencito, me llamó la atención. Aquel que empezaba “Tant va la croyance à la vie, à ce que la vie a de plus précaire, la vie réelle s’entend, qu’à la fin cette croyance se perd”. Pero más, si cabe, me perturban los manifiestos nacionalistas. Los mayoritarios y los minoritarios, los armados y los desarmados, los catalanes y los españoles, los militares y los cívicos, los constitucionales y los inconstitucionales, los de a pecho descubierto y los banales, los que combaten por independencias y los que aplauden las dependencias, los que quieren crear fronteras nuevas y los que defienden las existentes. En buena medida la causa es que todos, todos sin excepción, los de quienes no sienten la más mínima dosis de empatía para con un idioma –lo que en buena medida significa una cultura- en precario, los de quienes son incapaces de atender a los derechos de los padres de escolarizar a sus hijos en la lengua que quieran, segregan una gran cantidad de cera. Toda ella, por cierto, depositada en el interior de las orejas. En general tiene, el cerumen, un efecto equivalente: hace inaudible la complejidad de los matices, el registro de acentos que se oyen en el ambiente si uno tiene el pabellón auditivo en buenas condiciones. Por lo demás, esa sustancia viscosa acaba pasando a órganos próximos: paralizan la lengua y permiten moverla en una única y exclusiva dirección. Todos, aunque se oculten tras gloriosas palabras, no aspiran a otra cosa que a la unanimidad. Quieren que les des la razón… mejor dicho, toda la razón. Y eso, amigo, es imposible. Por cierto, si les adviertes que en su argumento tiene un peso determinante la identificación entre derechos lingüísticos/territorio/administración te tachan de imbécil. Todos. Todos lo hacen. No se dan las excepciones. Cuando uno impulsa un manifiesto entra en combate. Las dudas sobran. En otros tiempos hubiesen dicho que son cosa de nenas.
En fin, apreciado EHB, en última instancia lo que me pasa en relación a los manifiestos es que, como a A.B. en 1924, “Certes, je ne crois pas à la vertu prophétique de la parole (en su caso, surréaliste)”. El susodicho acabó sucumbiendo a la fascinación de los grandes nombres y de las ideas-fuerza y, en consecuencia, pasó a mear fuera de tiesto.
Un abrazo discrepante
P.D. primera: Probablemente, lo de mear André empezó a hacerlo en el exacto momento que concibió como manifiesto lo que se abría de manera tan hermosa.
P.D. segunda: Espero que se cumpla la ley, que se acaten las decisiones de los tribunales y que, como mínimo, en septiembre la tercera hora en castellano sea un hecho. Lo espero… aunque me tema lo peor.
P.D. tercera: Posiblemente sin la posdata que incluiste al post me hubiese quedado callado.
4 pd // Jul 14, 2008 at 11:28 am
Estimado Ángel:
No pasa nada si discrepamos. Pero debo aclarar algunas cosas. No creo que el Manifiesto al que me refería sea representante de “otro nacionalismo”. En Cataluña, cuya lengua conozco bien y utilizo libremente, no hay ningún problema con el castellano: el problema, como deja claro Arcadi Espada en su entrevista, es con los políticos, con la manera en que usan la lengua los políticos en Cataluña.
La tercera hora nunca se autorizará. De la misma manera que seguirán las multas lingüísticas, la incapacidad real de escolarizarse en castellano y otras cosas contra las que el Manifiesto protesta.
Un abrazo,
E.
5 maite // Jul 14, 2008 at 12:40 pm
Estimado Angel,
Mi entusiasmo por el manifiesto es porque viví en Barcelona, y estuve tres meses en el programa de “normalització” linguística, “alfabetizàndome” en catalàn, la lengua de mis bisabuelos, para poder “aspirar” a un trabajo decente, y aquello me pareció “la escuela del partido”, es una lengua que me gusta pero la imposición y la discriminación que conlleva no me gustan nada y porque creo que un espacio bilingüe, es la posibilidad de comunicar en dos lenguas, si las conoces las dos, o en una de ellas, si desconoces la segunda, es como veo “la libertad” en un espacio bilingüe. No sé para los políticos qué cosa es un espacio bilingüe.
No me gustan los políticos “dictando” la cultura, estoy de acuerdo que una lengua es una parte de una cultura, por lo tanto es algo vivo, que se mueve, viaja, se contamina, se transforma, como un río en dependencia de su caudal y de su fuerza, aparece y desaparece.
Barcelona siempre fue bilingüe, los catalanes que emigraban comunicaban y vivían en español.
El catalàn es una lengua hermosa que se debe proteger en el sentido vital natural de los que la utilizan, imponerla en los colegios me parece una limitación al conocimiento y a las posibilidades futuras de comunicación de esas generaciones obligadas a escolarizarse en catalàn, una aberración dictatorial que empobrece. El español es una lengua universal, por circunstancias históricas que remontan a màs de medio milenio, es la lengua de la “cultura hispanoamericana”, cultura española que ha sabido transcenderse, mezclarse, enriquecerse, reunir lo diferente, crear consenso y esa grandeza cultural, esa maravilla que es la lengua española, ha sido configurada por personas de todo este espacio cultural plurilingüe y multicultural que es España que puede reunirse, cooperar y comprenderse gracias a la lengua española.
Saludos, Maite
6 Angel Duarte // Jul 14, 2008 at 8:32 pm
Estimados E. y Maite,
No, no se dará la tercera hora. Lo sé. Como sé, y sabéis, que en más de la mitad de los institutos de Cataluña -y me quedo corto- no se dan en catalán las clases que la dirección del centro dice a la inspección que se dan. ¡Gracias a Dios! La realidad se impone a esa administración empeñada en crear ficciones. Se impone a los comisarios políticos… y a los autores de manifiestos. Se impone, a las ideologías. Y aquí me mantengo en mis trece respecto al nacionalismo. Eso sí, con todo el cariño del mundo.
Y hombre… lo de los lugares especiales… Vamos a ver… tiene que ver más con el hecho, cierto, que en buena parte de las escuelas catalanas es imposible mantener la actividad académica de manera fluida por la incorporació, en cualquier momento del curso de numerosos jóvenes procedentes, por ejemplo, de Marruecos y que no tienen ni puñetera idea de cualquiera de las dos lenguas de las que hablamos, que con las glorias patrias. ¡Por favor! La medida es discutible, pero, si acaso, por otros motivos.
Abrazos cómplices desde la discrepancia!!!
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