
Vía Cubapolidata, me encuentro el enlace a esta historia reseñada en Strange Maps. Es tan asombrosa, que me he permitido traducir casi íntegro el post original:
“La mayoría de las personas cree que Alemania Oriental dejó de existir en 1990, cuando la República Democrática Alemana fue absorbida por la República Federal. Yo también lo creía. Pero resulta que estaba equivocado: la RDA vive, y en un clima muy confortable para arrancar: una pequeña isla del archipiélago cubano es el último territorio oficial de la vieja Deutsche Demokratische Republik.
En una zona de exclusión militar en el Golfo de Cazones, al suroeste de la famosa Bahía de Cochinos, se encuentra una pequeña isla antes conocida como Cayo Blanco del Sur. La isla tiene 15 km de largo, pero no más de 500 metros de ancho (aunque otra fuente afirma que son 24 km de largo y 1 km de ancho). Está deshabitada, sólo hay iguanas, pájaros endémicos y turistas ocasionales. La zona presenta una gran biodiversidad, y acoge varias especies en peligro de extinción, peces y corales. Los arrecifes que rodean la isla la hacen casi inaccesible a no ser para embarcaciones muy pequeñas.
En junio de 1972, durante una visita de Estado a Berlín oriental, Fidel Castro le regaló la isla a Alemania del Este. Cuba la renombró como Cayo Ernesto Thaelmann, por el político comunista alemán.
La playa del sur de la isla pasó a llamarse ‘Playa RDA’, y en agosto de 1972, el embajador de Alemania Oriental en Cuba erigió en ella un busto de Ernst Thälmann. En 1975, el cantante de Alemania Oriental Frank Schöbel viajó a la isla para grabar Insel im Golf von Cazones sobre el terreno —un esfuerzo musical que al parecer se ha perdido para la posteridad. La isla no se menciona en el tratado de reunificación de ambas Alemanias, lo cual nos hace pensar que en la actualidad es el último pedazo de territorio de Alemania Oriental. La reunificada (y capitalista) Alemania post-1990 nunca reclamó formalmente la isla. En 1998, la isla fue severamente maltratada por el huracán “Mitch” —el busto de Thälmann se cayó y no ha sido sustituido desde entonces. En 2001, el diario online alemán ‘Thema 1′ se enteró de la existencia de la Ernst Thälmann Insel y trató de parcelarla para ponerla a la venta. El renovado interés por parte de una re-unificada Alemania “capitalista” avergonzó a Cuba, que negó a los periodistas alemanes el acceso a la isla y declaró que la transferencia de 1972 había sido sólo “simbólica”…
PD: La entrada de la isla Ernst Thälmann en la Wikipedia.

6 responses so far ↓
1 abel // Jul 30, 2008 at 10:20 pm
el comunismo cubano aparte de generar dolor y miseria sin limites se ha encargado de crear unas historias de lo mas inverosimiles, esto es macondo en estado puro ,el caos caribenno .el emperador regalando islotes a los camaradas de la RDA …. y todo lo que no sabemos
2 machetico // Jul 30, 2008 at 10:42 pm
I was there once. Pescando con pinchos. Cerca está Diego Pérez, uno de los cayos más propicios al hombre en ese archipiélago, refugio de piratas y triste Ile du Diable a comienzos de la era biranense
3 Al Godar // Jul 30, 2008 at 10:52 pm
Increible, pero cierto.
Ya lo había leido hace unos meses, creo que en el Blog del Yoyo.
Le zumba que el gobierno esté regalando la isla!
Saludos,
Al Godar
4 Lestat // Jul 30, 2008 at 11:24 pm
Propongo que se haga una campaña a favor de traspasar la isla o islote a la Republica Alemana.
Asi se haria mas facil salir de Cuba.
Y los que lleguen al islote, pudieran pedir asilo aleman, lo cual los hace ciudadanos de la Union Europea!!!
Como diria mi tia Tota: Gracias Fidel!!!
5 Tania // Jul 31, 2008 at 9:13 am
Yo estuve en el Cayo Ernst Thälmann, en el verano de 1973. En Recordando un Festival, post publicado en http://taniaquintero.blogspot.com
el pasado lunes 28 de julio, yo cuento que debido a mi destreza como mecanógrafa, entre 1969 y 1978, en distintos momentos, trabajé para el Comité Nacional de la UJC. Con motivo de la celebración del Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes en 1973, en el Berlín de la RDA, viajó a Cuba una delegación de la FDJ (Freie Deutsche Jugend) y la UJC organizó una excursión a la Ciénaga de Zapata primero y al Cayo Ernst Thälmann después. Unas 50 personas salimos en una embarcación desde Playa Larga, con las trusas debajo de la ropa. La travesía demoró cerca de una hora. Recuerdo que el barquito tuvo que quedarse un poco lejos y desde allí había que ir a nado. Los que no sabían nadar se quedaron en la embarcación. Tenía 31 años y en los 60 había dado clases de natación en el INDER, por lo que no lo dudé dos veces y me lancé a aquellas aguas cristalinas y verdiazules, color característico del Mar del Caribe, el que rodea por el sur a nuestra Isla. En el inhóspito lugar ya estaba el busto a Thälmann. Es más bien un cayito, de arenas finas y blancas donde anidaban muchas aves, que al sentir la presencia humana levantaban vuelo. Eran los tiempos en que los dirigentes del campo socialista hacían los más increíbles obsequios, pero ninguno tan insólito como ése. Me imagino que fue uno de esos prontos que Fidel Castro solía tener y probablemente para sacarle lo más posible a Honecker, decidió impactarlos con un regalo así: los primeros que sabían que era “simbólico” eran los propios alemanes orientales. La existencia de ese cayo fue muy reseñado en su momento en la RDA, país al que visité como periodista de Bohemia en junio de 1979 y de cuyo viaje, sólo en esa revista, publiqué 50 páginas (se pueden ver en los números de archivo).
6 Anonimo. // Jul 31, 2008 at 6:18 pm
La partistes Lestat, estas en lo cierto. la salida es mas facil por ahi que por el estrecho de La Florida, deberiamos hacer una campana para que este islote sea parte Alemania.
Leave a Comment