La culpa de la detención de Gorki Águila podrían tenerla los corredores de Kenia y Etiopía. Cada una de esas naciones, a pesar de ser muy pobres, logró duplicar el número de medallas de oro obtenidas por Cuba en la última olimpiada. Esa es una noticia muy mala para el castrismo. Ya no se trata de los países del Primer Mundo, del gigantesco Brasil o de unos jamaicanos que pueden ser manchados con la duda del dopaje.
La mala nueva es que los atletas africanos logran competir, al más alto nivel mundial, gracias a una forma de solidaridad que echa por tierra un dogma de la ideología castrista. Los campeones olímpicos del África muestran una historia personal que mezcla, en proporciones variables, la ayuda directa de individuos del primer mundo, los contratos con patrocinadores comerciales, las becas en universidades de los países desarrollados, y los jugosos premios que distribuyen los organismos deportivos, y que esos atletas, cuando ganan, alcanzan a disfrutar sin la interferencia de sus gobiernos.
Lo interesante es que esos deportistas, aunque se entrenen en segundos países y dependan económicamente de terceros, son capaces de defender sus banderas de una forma que el castrismo siempre ha querido negarle a los atletas profesionales y que, ya en esta olimpiada, sobrepasó la capacidad de los nuestros para “poner en alto la enseña nacional”.
La crisis del deporte cubano, negada por Fidel Castro con el mismo énfasis que usan los asesinos para aferrarse a sus coartadas, es idéntica a la crisis que vive la nación. Nuestros atletas sufren la misma ausencia de futuro que el resto de los cubanos. Durante muchos años, sin embargo, compitieron con la esperanza de que, al menos para ellos, podría llegar un cambio que les permitiera tener unas vidas tan llevaderas… como las de los africanos.
En Beijing quedó demostrado que existe una solidaridad mucho más eficiente y humana que la de los estados totalitarios, que los atletas profesionales son capaces de defender sus banderas con más coraje que los esclavos, y que la delegación cubana, cansada de esperar, le dijo al tirano, con los brazos caídos y en silencio, lo mismo que Gorki Águila ya le había gritado con su guitarra en alto: Si quieres que trabaje, pónme un baro por delante.
César Reynel Aguilera
Montreal

11 responses so far ↓
1 Zoé Valdés // Aug 30, 2008 at 6:05 pm
Muy acertado, en efecto.
2 David Lago González // Aug 30, 2008 at 6:13 pm
Je ne comprends pas: le Alzheimer
3 Woland // Aug 30, 2008 at 10:34 pm
No hagas bromas con eso, David… :-(
A ver, keskevú ne komprendre pá?
4 camilo loret de mola // Aug 30, 2008 at 10:47 pm
que verano para el comandante
no pelota, no medalla, no gorki y los negritos con medallas y sin guerrillas.
adios internacionalismo de antanno.
5 Ernesto G // Aug 30, 2008 at 10:58 pm
Robert Mugabe, amigo de Fidel y sanguinario dictador, acaba de entregarle 100,000 dolares a la nadadora que logro la unica medalla de oro de Zimbabwe. Lo interesante de todo esto es que la nadadora vive en los Estados Unidos pero le fue permitido representar a su pais. Fidel Castro jamas permitiria algo asi. No me gusta poner a los dictadores en diferentes categorias, todos son iguales. Pero vale la pena la comparacion, no creen?
6 Ernesto G // Aug 30, 2008 at 11:02 pm
Comprender, David, es un acto peligroso. Asume una accion definitiva, final, demarcante. Si sumas las partes, llegas a un todo aniquilante, una masa impenetrable, solida, intensamente excluyente. Es mejor desprender que comprender. Con aleman o sin el. Pero sin japones.
7 Henry Gomez // Aug 31, 2008 at 12:29 am
Very well said.
8 camilo loret de mola // Aug 31, 2008 at 2:57 am
una hermosa coincidencia, si abren el articulo de cesar, veran que el deportista de Kenya tiene la misma posicion que Gorki l otro lado de la pagina, los dos de brazos abiertos y sonriendo.
Complices…
9 David Lago González // Aug 31, 2008 at 9:51 am
Lo que humildemente no comprendo es la relación entre la detención de Gorki y los deportistas africanos o el fracaso de la representación cubana en Beijing (aunque aquí en PD y en otras partes se me dijo que eso era sólo “espíritu olímpico” y no había ningún sentido político detrás). Todo lo demás está absolutamente claro: la descomposición de un gobierno totalitario también toca a su deporte, que es una de las grandes banderas con que se cubre. Y la gente se mueve por dinero, siempre ha sido así pero ahora mucho más.
No hace falta rizar el rizo.
Tal vez comprendo demasiado, EG. Porque para desprender y poner las cosas en cada sitio es necesario ver más allá de la disposición personal de comprensión y qué se quiere conseguir con una comprensión colectiva o, cuando menos, más numerosa que uno: ¿un pensamiento igualitario? ¿una falsa unidad? ¿una posición dialogante de postalita? Por suerte y por desgracia, pienso por mí mismo, opino y hablo por mí mismo, cosas que me han acarreado numerosísimos problemas primero en Cuba y después en “el exilio” español. Hay muchas “verdades” que se esconden bajo la alfombra del “todos vamos a ser comprensivos”, y qué pasa con los que nunca hubo comprensión: a seguir jodiéndose. “Jodida pero contenta”, como canta Concha Buika, al menos hablo.
(Y aclaro: lo dicho no tiene nada que ver con el texto de CR ni con la unidad para la liberación de Gorki –en la cual participé desde el principio– ni con el fantasma de Beijing –no, por favor, no me los pongan a correr de nuevo, que ya pasó esa semana infernal–. Simplemente me defiendo porque me parece ver por ahí un poco perdido un cartelito de “radical cromagnónico” que me quieren colgar a mí.)
Adiós, and enjoy the Sunday.
10 César Reynel Aguilera // Aug 31, 2008 at 3:55 pm
Don David,
Le debo un mensaje vía mail. Ahora mismo me siento a escribirle.
Saludos
CRA
11 Ernesto G // Aug 31, 2008 at 5:41 pm
David, nunca me tomes muy en serio. I never take myself seriously. Saludos.
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