Por Christopher Hitchens
La semana pasada debería de haber supuesto el final de la campaña de McCain. Con todo el país sintiéndose (y su clase financiera comportándose) como si viviéramos en una bochornosa y arruinada república bananera, con la miseria añadida de esa atmósfera bielorrusa que rodea a cualquier americano que trata de subirse a un tren, coger un avión, recoger una receta médica o lograr que un funcionario público o privado se ponga al teléfono, era casi seguro de que se trataba del momento en que el supuesto candidato reformista debía lograr una posición preeminente. Y el candidato republicano virtualmente se prestó como voluntario para ayudarlo en ese sentido, comportándose de forma repetida como un idiota, pasando de lo bovino y de una serenidad panglosiana ante la situación de los muchos, innumerables mercados, a súbitos accesos de hiperactividad sin sentido, como la demanda de despedir al Presidente de la Securities and Exchange Commission.
Y sin embargo, a menos que yo haya me haya perdido algún lento cambio del “mar de fondo” o del ambiente, nada de esto se ha traducido en una ventaja apreciable para el Demócrata. Hay tres razones posibles para ese inmenso fracaso por parte de Barack Obama. Ante todo, y es la más extendida, que es demasiado bueno, demasiado inocente, demasiado honesto, y demasiado decente como para entrar al quite e intercambiar golpes bajos con el enemigo derechista. (Esto llegará rápidamente a ser un argumento que alcanzará estatus mítico, junto a las murmuraciones raciales y religiosos, si resulta derrotado en noviembre). La segunda es que la crisis y las dificultades, dentro y fuera del país, hacen que a veces los electores prefieran fiarse del establishment ya existente, o de alguna de sus versiones, antes que de cualquier recién llegado aspirante al título. La tercera es que Obama no representa, y tal vez nunca lo haga, el “cambio” por el sencillo motivo de que los demócratas son un partido del status quo.
Para analizar todo esto hay que, por obligación, hacer un balance de algunas de las cualidades personales de Obama y de algunas de las características de su partido. Hagamos un test rápido. Sea usted honesto. ¿Qué frase puede citar de su discurso de la convención en Denver? Eso pensé. ¿Bueno, qué tal su gran discurso en el mítin de Berlín? Tal y como adiviné. Ok, ayúdeme: ¿Seguramente logrará citar una o dos líneas de su imperecedero discurso sobre la raza en Filadelfia? (que llegó a ser comparado por algún académico liberal con el discurso de Gettysburg), No, no la línea acerca de su abuela blanca. Alguna otra línea. Ah, querido, ¿ve lo que digo?
¿Por qué es Obama tan insípido, vacilante y cobarde? ¿Por qué, por decirlo de otra manera, corre el riesgo de entrar en la historia política como un Dukakis tostado? Bueno, después de la auto impuesta pesadilla de Jeremiah Wright, no puede permitirse más militancias, ni nada que parezca lejanamente militante, incluso con justificación. Sus otros problemas son autoinfligidos o inflingidos por el partido. No podía escoger una mujer demócrata y con talento como candidata a la vicepresidencia, porque no podía escoger a otra mujer que no fuera la omnipresente senadora Clinton, así que le dio ese regalo a su adversario republicano (cuya elección personal ha provocado, a su vez, un chirrido de protesta entre los liberales como no había vuelto a oírse desde la nominación de Clarence Thomas). Así que la incuantificable y sin embargo importante atmósfera política, con todos sus pequeños factores indeterminados, está ahora con el otro equipo.
La comparación de Dukakis es, por supuesto cruel, pero trae consigo un par más de preguntas que deben ser resueltas. Son planteadas por demócratas ultrajados ante el hecho de que muchos votantes crean todavía, gracias a una laboriosa difamación, que el senador Obama es musulmán. ¿Cuál es la fuente más famosa de esta difamación que cabe suponer espantosa (como si un candidato norteamericano no pudiera ser de una u otra religión)? Al margen de cualquier campaña de rumores anónimos, la persona que más hizo para insinuar esa idea en público —“No hay nada que justifique eso. Hasta donde yo sé”— fue la compañera demócrata de Obama y senadora por Nueva York. De la misma manera que, en 1988, Al Gore trajó a colación el programa de libertad condicional de Dukakis, que después sería hecho famoso por Willie Horton, y lo usó contra el desgraciado gobernador de Massachussets, que era su rival para la nominación.
Al final de aquella agotadora campaña, éramos muchos los que creíamos que Dukakis deseaba perder —o al menos, que tenía miedo de ganar. ¿Por qué pienso a veces lo mismo de Obama? Para ser más preciso, lo que sospecho en este caso es que esta vez no creía que fuera a vencer. Estaba haciendo campaña en Iowa y New Hampshire para preparar el terreno para el 2012 no para el 2008, y el entusiasmo de sus partidarios (y la rara coincidencia de la fuerte presencia de John Edwards en Iowa) le colocó al frente del grupo. Y sin embargo, habiendo alcanzado súbitamente la posición de líder, no tiene la más mínima idea de qué hacer con la misma.
Veamos los resultados, y las respuestas de Obama a cuestiones esenciales y urgentes. ¿La insurrección en Irak? Contestará tan sólo si insistes. ¿El problema crediticio? ¿Puedo fotografiarme con el equipo económico de Bill Clinton? ¿Georgia? Después de usted, senador McCain. ¿Un candidato a la vicepresidencia? ¿Qué tal alguien que a pesar de sus diversas virtudes, es escogido porque no tiene casi enemigos entre los grupos de presión demócratas?
La semana pasada me crucé en el aeropuerto con un astuto agente republicano, que me señaló que este debería de ser con justicia un año demócrata en todos los terrenos, desde la Casa Blanca al Congreso y las elecciones para gobernador. Pero que existía una falta crucial de energía, y que ésta llegaba desde lo más alto. Además de la que había dudado frente a los encuestadores en julio, había más gente que dudaba de las credenciales de Obama para la presidencia en septiembre. “Lo que debería hacer —me dijo sonriente— es emplear su tiempo en cerrar esa brecha y pasar menos tiempo atacando a McCain.” Los pequeños dirigentes del partido de Obama, cada vez más blancos e incluso pálidos como el papel, le están diciendo lo contrario. Supongo que esto puede significar que incluso Sarah Palin, al final del camino, pueda entrar por la puerta abierta para Hillary Clinton. ¡Vaya un alegrón!
Traducción de Juan Carlos Castillón
El artículo original, en inglés, en Slate





27 responses so far ↓
1 Woland // Sep 24, 2008 at 1:23 pm
Sería deprimente… pero no va a ocurrir. No, el establishment no va a permitir que esta extraña pareja se pasee por la Casa Blanca. No, por mucho que a las p… petroleras les entusiasme la visión de la Sra. Palin abriendo las puertas para que entren a perforar, mientras dispara a todo lo que se mueva - osos, demócratas, ecologistas, musulmanes, whatever…
2 cubanito // Sep 24, 2008 at 2:37 pm
Obama es todo menos ” demasiado bueno, demasiado inocente, demasiado honesto, y demasiado decente como para entrar al quite e intercambiar golpes bajos con el enemigo derechista”
Obama es lo peor que le pudiera suceder a USA en toda su historia. Es un tipo que ha tenido relaciones muy intimas y todavia sin explicacion con un terrorista convicto de nombre Bill Ayers condenado por atentar contra oficinas del gobierno de USA durante los 70 el cual le ayudo a lanzar su campaña presidencial. Sus tacticas son salidas del libro de Saul Alinsky otro izquierdista radical socialista que aconsejaba a sus discipulos a esconder su verdadera idelogia para llegar al poder. Todavia hay muchas incognitas y misterios en la vida de Obama como el de su educacion primaria en una escuela musulmana en Indonesia.
Su pastor el Reverendo Wright es un racista y enemigo jurado de USA y su iglesia le concedio el premio de Hombre del Año a un racista antisemita de nombre Farrakhan el cual es amigo del gobierno comunista de Cuba la cual ha visitado varias veces para despotricar contra USA desde la Habana.
Y va ser este el candidato que quieren la mayoria de los norteamericanos para ser su Presidente ? No lo creo.
3 Woland // Sep 24, 2008 at 2:50 pm
Siento aguarle la fiesta a Mr. Hitchens (no, no lo siento): las últimas encuestas dan a Obama ventajas de entre un 5 (CNN) y un 9% (Washington Post + ABC).
4 Infortunato Liborio del Campo (Conde de Lotromonte) // Sep 24, 2008 at 3:53 pm
Si ganara Cain, con todo el desastre que ha representado la administración republicana de los últimos años, la guerra de Iraq, el triunfo del populismo latinoamericano, el desastre financiero, etc, significaría una actitud tan reaccionaria del electorado norteamericano, que sólo indicaría el fin de los estados unidos como motor revolucionario del capitalismo mundial y del progreso de la humanidad. Esa sería la peor de las noticias en el actual contexto internacional. Para tranquilidad de los fachas, Democrata no significa socialdemocrata, por lo que el maniqueo tratamiento de zurdos y diestros no es aplicable a los EEUU
5 cubanito // Sep 24, 2008 at 4:48 pm
Por suerte la unica encuesta que verdaderamente cuenta en la que se celebra el 4 de Noviembre. Lo demas es todo pura especulacion. Recuerdas la campaña de Truman y Dewey en 1948? Todos daban por ganada la presidencia a Dewey y el resultado fue el reverso. No se cuentan los pollos hasta que todos los huevos no hayan empollado, amigo Woland. Los votantes norteamericanos no han hablado todavia.
6 Woland // Sep 24, 2008 at 5:03 pm
¡Santa palabra, D. Liborio! Suscribo una a una sus palabras.
7 Adriana // Sep 24, 2008 at 5:46 pm
Mensaje para Woland, por si vuelve a pasar por aquí: hace unos días hice un comentario al posting de Ernesto “Con quien quiere hablar Obama: un spot de campaña”, y lo ilustré con unos links. Me acordé mucho de usted cuando estaba incluyendo esos videos. ¿Por casualidad los llegó a ver?
8 claudio // Sep 24, 2008 at 6:05 pm
….caballeros, EL SR. OBOMA ES LO MEJOR QUE LE PUEDE SUCEDER A LOS EEUU..,
OBAMA EN EL 08 !
9 Woland // Sep 24, 2008 at 6:36 pm
Adriana,
no, pero aprovecho que hoy estoy más libre y los miro. Ya le digo algo.
10 Gabriel // Sep 24, 2008 at 6:49 pm
Tengo una sospecha. En Estados Unidos hay un 50% del electorado que nunca vota. He conocido a varios. Llegan a los 50 años y jamás se han molestado en echar una papeleta. Simplemente les tiene sin cuidado quién gobierna porque no perciben que su vida se vea alterada por el presidente que les gobierne. Esos no contestan en las encuestas.
Sin embargo, a un porcentaje de esos abstencionistas que no aparecen en las encuestas, creo que les molestaría mucho tener de presidente a un hijo de musulmán con nombre Hussain Omaba. Esos votantes de última hora decidirán el resultado, y no creo que se inclinen por Obama.
Gabriel
11 Woland // Sep 24, 2008 at 7:25 pm
Adriana,
thanks, I’ve seen them! La verdad es que no pueden aumentar mi rechazo a la candidata “libremente elegida” por McCain para ¿acompañarle? Ciertamente, si cualquiera puede ser presidente… ¡qué van a exigir de la vice-to-be!
Gabriel,
¿se abstendrán, o decidirán a última hora por quién votar?? It’s not quite the same… Pero sí, supongo que haya un núcleo de votantes para los cuales el elemento racial o cultural es (será) decisivo a la hora de decidirse… lamentablemente.
12 César Reynel Aguilera // Sep 24, 2008 at 7:54 pm
Las descalificaciones contra McCain me recuerdan aquel oleaje incesante e imparable de insultos que recibió Ronald Reagan durante sus administraciones. Si los detractores de Reagan se hubieran salido con las suyas, USA estaría de rodillas, y los soviéticos seguirían campeando como guajiros bravucones y mal vestidos de bondad. Una victoria de los demócratas, por paradójico que pueda parecer, le haría más daño a los USA que un triunfo republicano. Las razones son dos que se convierten en una, el petróleo y sus productores. Para el mundo árabe los Estados Unidos son una amenaza que ellos necesitan convertir en militar para esconder lo que realmente les preocupa: el increíble matrimonio que ha ocurrido en los últimos años entre democracia e información. La cúpula gobernante del mundo árabe —que es feudal, violenta, reaccionaria, y empobrecedora— sabe que es cuestión de poco tiempo antes que las antenas parabólicas, el internet, los ordenadores súper baratos, y los libros electrónicos, empiecen a subvertir el orden de un mundo, el musulmán, que malvive con una distribución de riqueza y poder muy parecida a las que justificaron las grandes revoluciones occidentales. El problema es que los jequecillos moros saben, porque son tipos inteligentes y educados en las mejores universidades de occidente, que es cuestión de poco tiempo, también, que los americanos alcancen una independencia del petróleo foráneo que es cada vez más imperiosa desde el punto de vista económico y ecológico. Cuando eso suceda, porque ellos saben que va a suceder, el valioso hidrocarburo dejará de ser el dique de oro que hoy mantiene separadas las variables: información, democracia, y pobreza. Estamos en presencia, entonces, de una lucha entre dos ventanas de tiempo. Para la oligarquía petrolera la guerra contra los USA tiene que ser necesariamente hoy, o será una derrota de ellos contra ellos mismos. Para los Estados Unidos, por el contrario, cada día que pasa con una economía medianamente funcional, es un día que ganan en la búsqueda de las soluciones tecnológicas que les permitirán ver, sin sufrir ni intervenir, el surgimiento de verdaderas democracias en el mundo árabe. En ese sentido, el terrorismo de Al Quaida, el programa nuclear de Irán, la traición de los sauditas, o el eventual e inevitable entendimiento entre jefes Sunitas y Chiitas, se convierten en expresiones supra-estructurales de una necesidad mucho más profunda, de unos intereses que tienen que ser satisfechos, y lo serán, por encima de —o gracias a— cualquier apaciguamiento demócrata. Eso es lo que me hace pensar que los republicanos, un partido que sí tiene una estrategia a largo plazo, podrían tener cierto interés en no ganar estas elecciones. Ocho o doce años de liberales en el poder no vendrían tan mal. A fin de cuentas, si estoy equivocado y las cosas mejoran los republicanos heredarían, cuando regresen, una situación mucho más manejable, y si empeoran, como pienso que pasará, entonces serían los herederos de Reagan con una persona mucho más inteligente sentada en la oficina oval: Mrs. Condoleezza Rice
13 Woland // Sep 24, 2008 at 8:30 pm
No sé, Císar… Ya sabes que esto de las profecías no es mi fuerte (sobre todo si tienen que ve rcon el pasado que no fue…) - pero creo que un presidente demócrata durante esos años la URSS se hubiera desintegrado EXACTAMENTE igual. Y puede que (¡OJO! PUEDE QUE) Sin Reagan & Baker & Co. nos hubiéramos ahorrado hasta el 11-S…
Coincido con el análisis de la cúpula de Arabilandia y sus temores, though.
14 Adriana // Sep 24, 2008 at 8:58 pm
Pregunta para César:
¿Por qué Condoleezza Rice?
15 Alejandro // Sep 24, 2008 at 9:20 pm
Cesar: A mí me parece que la cúpula gobernante del mundo árabe -la verdadera cúpula, la que tiene el dinero- lo que se ha dado es cuenta que el petróleo es un recurso finito y han empezado a invertir fuertemente en otras ramas. No se le acuse a los jeques de falta de larga vista, so pena de desestimarlos como se desestimó a Japón y a los tigres asiáticos. Y cuál es la estrategia a largo plazo republicana? Porque ni siquiera tenían una estrategia de sucesión a corto plazo.
Hitchens no lee encuestas. Por eso se refiere al evidente prejuicio racial (demostrado esta semana por encuestas) como “murmuraciones”. Dejémonos de boberías caballeros, el color de la piel de Obama es uno de sus obstáculos principales.
16 Alejandro // Sep 24, 2008 at 9:26 pm
Por cierto la última oración está mal traducida y cambia totalmente el significado. Hitchens dice:
“I suppose this could even mean that Sarah Palin, down the road, will end up holding the door open for Hillary Clinton. Such joy!”
La traducción actual dice:
“…Sarah Palin, al final del camino, pueda entrar por la puerta abierta para Hillary Clinton.”
cuando lo correcto sería decir:
“… Sarah Palin, al final del camino, terminará abriéndole la puerta a Hillary Clinton. ¡Vaya un alegrón!”
En otras palabras, Hitchens implica que de ganar McCain, Sarah Palin y Hillary se enfrentarán en el 2012, ganando Hillary.
17 César Reynel Aguilera // Sep 24, 2008 at 9:33 pm
Woland,
Los demócratas, con su política de distención y paz, nunca habrían hecho lo que hizo Reagan: subirle la parada a los soviéticos. Gorbachov es una consecuencia de esa apuesta, no la causa. Y el 11-S le debe mucho más a Bill Clinton que cualquier otro presidente americano.
Adriana,
El partido republicano merecería desaparecer si Mrs. Rice no es, dentro de ocho o doce años, su candidata a la presidencia.
18 Jose Varela // Sep 24, 2008 at 9:54 pm
El simplismo político cubano en el exilio lo define un libro: La Gran Estafa de Eudocio Ravines. De allí para allá se crea la escuela del pensamiento del exiliado. Incluso el sábado cenando en La Carreta, una amiga reportera de CBS TV me dice que Obama confiesa (en cierta iglesia) que su gran maestro es Maquiavelo. Cuando ya se llega a esa conversación política lo mejor que se hace es seguir cenando y apurar la sangría. Los defensores del descalabro claman que es un desastre natural y cíclico. El gobierno hace creer que es debido a defectos unipersonales de ambiciones e irresponsailidades. La verdad es que es el desarrollo normal del capitalismo a estas alturas. Tal y como se fastidió el comunismo, el capitalismo tiene su punto de ebullición. La economía sólo se arregla con dos variantes: capitalismo más crudo (o sea, salvar a esos bancos, porque el gobierno ya es la banca en sí y a la mierda el pueblo) o socialismo pacotillero (se reparten riquezas para airear clase media, se crean mutuales y amplia burocracia institucional de ayuda social). Si Barack va con la contrapropuesta no puede buscar magia. McCain tampoco tiene soluciones y de hecho lo que hace es culpar a Obama de culparlo a él. Las elecciones en este país, este año, son interesantes. Por primera vez la imagen se va a poner a prueba. Si Obama logra derrotar la yunta McCain-Palin (imagen totalmente improvisada) se demostrará que el voto sirve además de para cambiar muñecones, remodelar el sistema.
19 Jose Varela // Sep 24, 2008 at 10:04 pm
Un ejemplo, los comentaristas al estilo del anonimo que firma “cubanito” son los que caen dentro de esa escuela del pensamiento de Ravines. Obama es socio de Alinsky, por lo tanto enmascara su ideologia para llegar al poder. Luego, el otro lider negro, el radical antisemita, va a Cuba. Sus tesis son simplistas. Ir a Cuba no le pone etiqueta de enemigo a nadie. Empezando porque el mayor conflicto moral para el que va a Cuba debe ser para el cubano que ha huido pidiendo asilo en cualquier parte del mundo… y regresa a ostentar baratijas, a evacuar la entrepierna o a socorrer madrecitas del alma queridas.
20 Jose Varela // Sep 24, 2008 at 11:59 pm
Respondiendole a “Gabriel”, el que habla sobre los “nombres” (Hussein Obama).
Sepa que el nombre OBAMA solo tiene una B diferente al nombre del enemigo numero uno de Estados Unidos: OSAMA.
Le agrego: la boleta democrata para presi y vice, OBAMA-BIDEN casi casi lanza un mensaje subliminal (grafico, no fonetico) sobre el nombre OSAMA BINLADEN. Aun asi… esta hecho para asociasion de ideas subliminales por atraccion visual. No importa si existe rechazo analitico luego… lo que se intenta es atraer visualmente. Eso crea fijacion. A la hora de votar, para el votante sin convicciones, aquel que va empujado por su vecino, club social o circulo de amistades… esas imagenes influyen y termina marcando casi casi a lo Poe… (usandole su tesis del demonio de la perversidad). La propaganda es asi, perversa… y endemoniada. Lealo, maliciosa, porque usa y abusa de esquemas mentales que el individuo casi no percibe.
21 Infortunato Liborio del Campo (Conde de Lotromonte) // Sep 25, 2008 at 3:15 pm
Cesar, ni los republicanos tienes estrategia, ni Reagan que era un actorzuelo ignorante acabó con la URSS. La URSS estaba acabada antes de llegar Reagan al poder en los años 80. La ineficiencia y la corrupción habían acabado con aquel país o lo que quedó de él después de Stalin. ¿o tu crees que las mafias rusas surgieron de pronto en el 91? ¿por que crees que fue tan fácil que unos pocos magnates de la antigua nomenklatura se quedaron con los innumerables recursos de aquel gran país de la noche a la mañana, incluyendo el poder absoluto en lo político de la KGB? En en 91 sólo se dio expresión política libremente a un conjunto de relaciones económicas que habían surgido en aquella sociedad. Reagan no tuve nada que ver. Lo único que hizo Reagan en los 8 años fue posar como solía hacerlo en las western en los que participaba.
22 Woland // Sep 25, 2008 at 7:56 pm
Gracias, D. Liborio - me ha ayuda’o con la respuesta al bróder Císar.
Císar: los talibanes son un engendro de Reagan & Baker - sobre todo este último, que el bloody cowboy nunca llegó a saber el nombre de ninguno de aquellos paisillos… Escucha las declaraciones que hizo Baker después de haber “arrebatado” Afganistán a los Soviets… El muy c…, lo único que había hecho era entregar el país a aquella horda de bárbaros y fanáticos - armados. Por los EE. UU., right… Y todavía nos costará Dios y ayuda enderezar mínimamente aquel infierno.
Por cierto, D. Liborio: Reagan no sólo POSABA como cowboy: usaba “lines” de las pelis, que era lo único que había aprendido…
23 César Reynel Aguilera // Sep 25, 2008 at 8:59 pm
Alejandro,
Disculpa la tardanza.
Hay una gran diferencia entre “invertir fuertemente en otras ramas” y trabajar para crear nuevas ramas. Si algo hacen las revoluciones verdaderas es relativizar, a veces hasta la devaluación, el valor de las inversiones anteriores. La última revolución tecnológica fue eminentemente americana y relativizó una buena parte de aquel famoso boom de los tigres del Asia. Los microprocesadores, la biología molecular, los ordenadores personales, y el internet, fueron cosas que cambiaron el mundo en antes y después, una vez que estuvieron creadas cualquiera pudo invertir en ellas, pero crearlas fue mucho más difícil. Los USA dieron un enorme salto tecnológico a partir de los años ochenta, y muchos piensan que están abocado al próximo. Así al vuelo te puedo decir: Células madres e ingeniería de órganos, inteligencia artificial y algoritmos genéticos, nanotecnología y fuentes alternativas de energía. Pídele a un jeque que te diga cómo va a hacer para que en su país pase algo parecido… y siéntate a esperar. En pocas palabras: Sólo entre saltos el conejo piensa que le está disputando la yerba al canguro.
Los republicanos no sólo tienen una estrategia a largo plazo, sino que están obligados a tenerla. Una de las expresiones de esa estrategia es no romperse la cabeza con una sucesión a corto plazo. Los analistas del GOP saben que los americanos adoran el recambio, y que ellos llegan a estas elecciones bien dañados por el costo político de evitar otro 11-S, y de garantizar —o al menos intentarlo— una gasolina que los demócratas nunca dejarán de echarle a sus carros.
El color de la piel de Obama se convierte en uno de los obstáculos principales porque él lo combina con una marcada tendencia populista.
Saludos
CRA
24 César Reynel Aguilera // Sep 25, 2008 at 9:48 pm
Woland,
Los soviéticos estuvieron en bancarrota desde que agarraron el poder. La hambruna del 21 mató a millones de personas y tuvo fin gracias a la intervención de los americanos. Durante la guerra el puente aéreo y marítimo desde los USA fue un alivio importante, y quince añitos después de haber terminado de saquear la Europa ocupada tuvieron, a principios de los años sesentas, que empezar a comprarle a los americanos más de diez millones de toneladas de trigo al año para paliar la escasez. A pesar de todas esas décadas de bancarrotas y ayudas externas, la URSS no sólo no se acababa (ni se habría acabado), sino que andaba por el mundo guapeando como si ellos fueran una opción válida. Decir que la caída de la URSS se debe a la corrupción y a las mafias es absurdo, por la sencilla razón de que ambas cosas son consustanciales al socialismo y existieron en el país de los soviets desde su fundación (pregúntenle al Bronstein).
Hasta la llegada de Reagan al poder la URSS parecía eterna. Fue la administración representada por el actorzuelo ignorante la que se dio cuenta —en contra de la opinión de todos los geniales demócratas e izquierdistas de este mundo que abogaban por la distención, la paz, la convergencia y otro montón de sandeces— la que se dio cuenta que lo único que hacía falta para derrumbar a la URSS era el soplido (la apuesta, la parada) de unos cuantos billones gastados en cohetes y escudos nucleares, junto con una economía (la americana) que era capaz de seguir funcionando a pesar de esos gastos, y además, oh milagro, de generar una revolución tecnológica. De ahí salió Gorbachov. El hecho de que eso se deba a Reagan es irrelevante, el sistema es tan robusto que se da el lujo de usar los nombres propios sólo como puntos de referencias.
En cuanto a los talibanes, la única explicación que puedo darle a ver a un tipo tan inteligente como tú diciendo eso, es que chocaste con una buena amapola afgana. Afloja bróder. :-)
25 Adriana // Sep 25, 2008 at 9:55 pm
Cesar, disculpe, pero su idea de poner el partido republicano en los hombros de Condoleezza Rice es un real disparate. Por varias razones. La primera de ellas es logica: Un partido con raices tan antiguas en el panorama politico no se se desintegra con tanta facilidad. Luego estamos hablando de los Estados Unidos, un pueblo que le da un gran valor a la perseverancia y a la reinvencion. “An American never quits” le he oido decir a varios americanos con orgullo. Con mucha pena le digo, yo que estoy de este lado, que eso es una realidad. Quiere un ejemplo? Le doy dos, extremos: George W. Bush y Madonna.
Es cierto que el partido republicano esta pasando por un mal momento, (que se pondra peor si la dupla Palin/McCain llegara a salir electa en noviembre), pero es que no es para menos, con todas las barrabasadas que sus miembros mas poderosos (la Rice entre ellos) han cometido en los ultimos anhos.
Mire, si me hubiera dicho otro nombre… Ron Paul, Chuck Hagal, Michael Bloomberg. Pero Condoleezza Rice??
Esa propuesta es tan absurda…Tendrian que borrarle la memoria a los votantes, que hace rato estamos sufriendo las consecuencia de sus malas decisiones. A los cientos de miles de soldados que regresen para hacer el cuento los tendria que desaparecer. Y ni aun asi! Porque si el pueblo americano tiene, como el cubano, muy mala memoria, la prensa no. Ya ve como en menos de un mes esa prensa incansable -otro buen ejemplo de la doctrina del “Never Quit!”- le ha sacado los trapos sucios a la Palin, por cosas que hizo… en highschool!
Si Condoleezza quiso alguna vez sentarse en la silla presidencial debio haberse retirado a tiempo. No lo hizo, la partio un rayo. Ella solita ha redactado su condena de muerte en la politica, cuya primera firma sera -y de esto que no le quepa la menor duda- la de su propio partido.
26 César Reynel Aguilera // Sep 25, 2008 at 11:11 pm
Adriana,
Dije merecería, fíjese en la conjugación, para nada implica que esa desaparición pueda o tenga que suceder. Por lo demás, el tiempo dirá.
27 Alejandro // Sep 26, 2008 at 4:27 am
César:
La innovación no significa liderazgo y mucho menos dominio económico. Mira la revolución electrónica; las patentes son norteamericanas, la aplicación y comercialización a larga escala no lo es.
Los jeques no están aspirando a emular la innovación tecnológica sino que están preparándose para dominar otras ramas, esenciales desde tiempo inmemorial: construcción, comercio, mercados financieros.
Los republicanos son un partido político sin una ideología clara, no digamos ya estrategia. Son los conservadores o los neocons los que dominan? La filosofía de mercado y antiregulación acaba de sufrir un golpe de muerte, el estatismo no significa nada en un país moderno, los alabarderos del fiscalismo conservador fueron traicionados por Bush y la base sólo se mantiene fiel por diferencias culturales que van a desaparecer por una inevitable combinación de avances científicos y simple sucesión generacional (¿o van a estar discutiendo aborto o gay marriage en veinte años?). En fin, si tienen una estrategia mejor la aplican rápido.
Por último, date una vuelta por las ciudades industriales del Rust Belt o por el Old South y verás que el populismo de Obama (que no es diferente del de Clinton o Reagan) no es la causa de que no tenga esta elección ya ganada.
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