Fernando García publica hoy en el suplemento interior de La Vanguardia un artículo sobre los célebres amores entre Catalina Lasa (que no Laza) y Juan Pedro Baró.
No está accesible en la web, así que pongo enlaces a los archivo PDF: página 1 y página 2.
Agradezco a T. Amat por enviarme los archivos.
Foto: Entrada al mausoleo de Catalina Lasa y Juan Pedro Baró; girl from finito, en Flickr. Más fotos del mausoleo y de la casa, aquí.





8 responses so far ↓
1 misha // Sep 29, 2008 at 3:38 pm
Quiénes son esa gente?
Disculpe , pero haga una introducción.
2 Javier de Castromori // Sep 29, 2008 at 3:52 pm
La cosa comienza bien, Catalina Laza en lugar de Lasa! Estas son las mismas historieticas almibaradas que se cuentan en Cuba desde hace mas de medio siglo y que son una sarta de mentiras que no tienen control. Que un novelista se tome la licencia de escribir la ficcion que mejor le guste es una cosa, pero otra es que periodistas e investigadores repitan las mismas sandeces que copian a trocha y mocha.
Lo siento, ya estoy harto de tanta falta de rigor! Ya habia leido también aqui un monologo de Rosa Ileana Boudet que daba pena y si entras en su blog la cosa esta mas fea.
Muy pronto leeran en mi blog: http://memorandumvitae.blogspot.com/ una serie de articulos que estoy preparando bajo el titulo de “Acabar con un mito” sobre la verdadera historia de Catalina Lasa. Conozco y conoci a los descendientes de esta señora y conservo documentos (cartas, fotos, etc) que le pertenecian. Mis articulos tendran como fundamento los documentos que poseo, ademas de mas muchos años de verdadera investigacion. El primero de ellos sera sobre el mausoleo del cementerio Cristobal Colon, con fotos ineditas del interior y el proceso de construccion.
Nota: perdonen los acentos, mi ordenador es frances.
3 Javier de Castromori // Sep 29, 2008 at 4:15 pm
La cosa comienza bien: Catalina Laza en lugar de Lasa! Esto no es mas que una repeticion vergonzosa de lo que se dice y escribe sobre esta señora durante mas de medio siglo. Historias almibaradas y cursis sin ningun fundamento. Una cosa es que un novelista decida escribir una ficcion sobre este o cualquier otro tema de la manera que mejor le guste; otra es que aquellos que se dicen periodistas e investigadores repitan a lo largo de tantos años las mismas sandeces a trocha y mocha. Ya habia leido aqui mismo un monologo de Rosa Ileana Boudet que daba verdaderamente pena. Y lo peor, si entras en su blog, la cosa se pone mas fea.
Harto estoy de leer tanta sarta de mentiras!
Muy pronto podran leer en mi blog: http://memorandumvitae.blogspot.com/ una serie de articulos bajo el titulo “Acabar con el mito” sobre la verdadera historia de Catalina Lasa. Conoci y conozco a la familia de esta señora. Ademas, conservo una buena parte de sus documentos (cartas, fotos, etc.) y dejo detras de mi muchos años de verdadera investigacion. Mis articulos tendran como unico fundamento esos documentos, las entrevistas a sus familiares y mi profunda investigacion. Hasta hoy, no habia querido escribir nada puesto que considero que la historia de esta señora no tiene ninguna relevancia. Visto que se sigue fabulando sin menosprecio, entonces hare publico todo lo que conservo. El primero de los articulos estara dedicado al mausoleo del cementerio Cristobal Colon con fotos ineditas del interior de la capilla y muchas otras durante su construccion.
Nota: perdonen los acentos, mi ordenador es frances.
4 lector anacrónico // Sep 29, 2008 at 7:32 pm
esto es bohemia de 1940?
5 Zoé Valdés // Sep 29, 2008 at 8:36 pm
Javier de Castromori tiene razón, otra vez la historia retocada… Pero él sabe mucho más de eso, aunque escribí una ficción sobre ella en Los misterios de La Habana. Me consta la relación que Javier tuvo con su familia.
6 misha // Sep 30, 2008 at 1:42 am
Qué falta de solidaridad la de estos intelectuales!
No se dignan a contestarme quién es Catalina Laza y el otro Sr.Baró.
Sres., cuando no sé pregunto. Es lo más humano, o no?
7 Anonymous // Sep 30, 2008 at 2:22 pm
google, misha, google…
8 Mónica Belucci II // Jan 2, 2009 at 7:31 am
A ver…, hay algo raro aquí. Me fui a dar una vueltecita por el blog de marras y veo que hay una “colección”. Parece que el dueño es un historiador especialista en la familia Estévez Abréu y enemigo jurado de la Cati Lasza (esta z es una cuñita solo para incordiar)… Me parece bueno recordar que las personas, cuando se casan, forman parte accidentalmente de otros clanes familiares… hasta que se mueren o se divorcian, y tratar de reconstruir una individualidad a partir de si el dueño de esa individualidad encajó o no en su familia postiza y de si se portó bien o mal con su cónyuge, es un proceder reprobable por partidista y superficial, propio de comadres horteras. Yo puedo querer horrores a mi prima, pero eso no hace un canalla a su marido que la dejó plantada por irse con otra. Sin embargo, es ciertísimo que el monólogo de la Boudet da ganas de comerse las uñas por desesperación: esa especie de jerga del arroyo no tiene nada que ver con la norma linguística del estrato social al que perteneció Catalina Lasa. Pero también hay que comprender que la distancia entre las clases no siempre es salvable por los de “abajito”. Pobrecita la monologuista… Sin embargo, siento algo así como una especie de contradicción, no sé…, porque si Catalina fue una mujer “irrelevante”, ¿será entonces tan interesante esa “verdadera” historia suya que promete revelar Javier? Interesante sería saber cómo fue en realidad el asunto de los tres hijos que Catalina dejó atrás cuando se fue con Baró: si los abandonó sencillamente porque era una desalmada, o si fue obligada a dejarlos en la casa de sus abuelos paternos, lo cual tiene explicaciones que no siempre se pueden clasificar a través de la perversiad y la represalia por parte de los ofendidos. Digo, a mí me interesa el punto porque yo milito en el bando de los defensores de Catalina. Entiendo que Javier lo hace en el de Marta. Bueno, que triunfe la objetividad del verdadero historiador y no la solidaridad con los descendientes de la familia Estévez Abréu, que me permito recordar, lo son también de Catalina, y es más: sus hijos parece que estuvieron a su lado mientras ella moría supuestamente intoxicada por un pescado (hum………., ¿y si hubiera otra explicación, por ejemplo, esa que da unperiodista mexicano sobre unas zetas envenenadas…?. Eso no se parece en nada a una falta de perdón, y si recordamos que el mayor diseñó todo o parte del mobiliario para la hermosa casa que Baró construyó para su mujer, entonces ya no hay que romperse las uñas tratando de demostrar que sus hijos no dejaron de amarla y hasta parecen haber estado sumamente identificados con ella. Ojalá Javier dé pronto a luz todo lo que anuncia. De verdad que nos carcomen la impaciencia y la curiosidad… En cuanto al derecho de fabular en torno a Catalina Lasa, yo no sé qué habrá escrito Coyula, pero el derecho existe y todos lo tienen por igual. Que no se exalte Javier: historia y literatura son territorios que se saludan, pero no duermen juntos. De cualquier forma, sus revelaciones serán siempre bienvenidas,porque en esta istoria se sabe muy poco y es natural, ya que se trata de asuntos de familias de la clase alta de Cuba republicana, que acostumbraba silenciar sus intimidades y no a ir proclamándolas por las aceras como se hace en los barrios populares. Si el mito se mantiene es por esa razón y no porque nosotros seamos mitómanos empedernidos. Falta información y se fabula; responde el imaginario popular donde calla la historia. Habla, Javier, disipa la neblina, ohhh sabiooooooooo…
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