Albert Diner tiene un buen set de fotos en Flickr que documentan la presencia de la comunidad judía en Cuba, entre los años 20 y 50. Hay fotos de los refugiados del Sant Louis a los que Laredo Bru negó la entrada a Cuba, de Einstein en La Habana, de la Unión Sionista de Cuba (en mismo lugar, por cierto, donde hoy está la Unión Árabe de Cuba)….
Fotos de judíos en Cuba
October 17th, 2008 · 6 Comments
Temas: exilio





6 responses so far ↓
1 bustrófedon // Oct 17, 2008 at 9:15 pm
Eso es lo que se dice un palimpsesto.
2 Miguel // Oct 17, 2008 at 10:30 pm
¡Fantásticas fotos! Muy interesantes las de la visita de Einstein desde un enfoque histórico.
Este archivo es un testimonio más de la diversidad y riqueza cultural de nuestra patria antes del descalabro íniciado en el ‘59.
Muchas gracias E.
3 Boxsociety » Blog Archive » Les Juifs à Cuba // Oct 18, 2008 at 3:08 am
[…] à Penultimos Dias pour l’inspiration de cet […]
4 Anónimo // Oct 18, 2008 at 8:52 am
La Habana era la ciudad más cosmopolista del Nuevo Mundo. No había que ir a Paris, New York, Milan, Barcelona o Londres para estar al tanto de la moda, la pintura, el cine, la música y la literatura.
La mayoría de los inmigrantes contribuyeron al florecimiento de la capital, en particular los judíos. También los chinos, con su red de comercios, que iban desde pequeños puestos de frutas hasta restaurantes de primera. Otros comerciantes destacados fueron los libaneses, propietarios de las mejores tiendas donde en La Habana se podían comprar tejidos, sobre todo en la calle Muralla. Por donde viví en mi infancia, sólo el puesto de fritas era de un cubano, todos los demás eran negocios de judíos, polacos, chinos, libaneses, españoles, portugueses…
En mi cuadra había un “tren de lavado”, como se le decía a las lavanderías y tintorerías de los chinos. Por muy poco dinero y muy rápido te lavaban y planchaban la ropa. Las amas de casa solían llevar allí las sábanas y desde el balcón de mi casa veía a los chinos tendiéndolas al sol. En la esquina había un puesto de chinos: además de vender frutas, hacían helado (mi preferido era el de “orejones”, como le llamaban al elaborado con frutas secas) y distintas frituras, pero su especialidad eran los chicharrones de viento y de tripitas. Con un “medio” (cinco centavos de peso), comprabas un cartuchito lleno.
5 maite // Oct 19, 2008 at 12:46 am
Màs abajo està la Beneficencia Asturiana en la calle Prado, y en ésa Unión àrabe comí varias veces con mi primo que tenía una novia de origen libanés.
Las sinagogas de los asquenazis està en 13 esq a I, y la sinagoga sefardita en 17 y E, y todavía està la carnicería kosher en Muralla si mal no recuerdo. Mi madre y mis tías compraban telas maravillosas en las tiendas de los comerciantes judíos de Muralla, diseños exclusivos, piezas únicas que traían de Paris, New York, con diseños de artistas de vanguardia, La Habana era una ciudad maravillosa…
Anónimo gracias por esas memorias.
Recuerdo en los 60 el tren de lavado de los chinos de la calle 5ta y D donde mi padre dejaba su ropa, y las planchas enormes y el vapor…
6 Anonymous // Oct 19, 2008 at 1:38 am
Seguro que no están hablando de Estambul?
Leave a Comment