Penúltimos Días

Penúltimos Días header image 2

Revolución en primeras planas

October 29th, 2008 · 1 Comment

vanguardia.jpg

Enterado de que La Vanguardia había abierto en digital todo su archivo desde 1881, corrí a ver las reacciones de la familia Godó ante los sucesos de enero de 1959 en una lejana isla caribeña. Para mi sorpresa, los periodistas del franquismo atendieron con menos desconfianza de la que cabría esperar, y hasta con evidente simpatía, al entusiasmo revolucionario.
Vean, por ejemplo, la primera plana del viernes 2 de enero de 1959.
Al día siguiente, alguien que firma S. N. escribía:

“La rebelión «fidelista» en Cuba ha tenido, finalmente, el desenlace que hacían prever, a larga distancia, la tenacidad del jefe del llamado «Movimiento del 26 de Julio» y la reciente descomposición interna del régimen de Batista; y, a corta distancia, el espectacular desarrollo de los acontecimientos, en las últimas semanas de diciembre, con la salida del Ejército rebelde de su refugio de Sierra Maestra, convertidos ya en un verdadero ejército”.

Luego, analizando el programa económico de la guerrilla, se les concedía algo más que el beneficio de la duda:

“Fidel Castro y los suyos tienen ante sí una tarea difícil. Sabido es que el problema fundamental del país es el de su economía: muy rica, pero excesivamente unilateral. La cosecha de caña de azúcar es la que determina, cada año, la pobreza o la riqueza del país: si los Estados Unidos, únicos clientes prácticamente, compran y pagan bien, hay riqueza en Cuba; si no compran o no pagan bien, mal año entonces, Uno de los puntos del programa fidelista consiste en tratar de evitar esta situación: mediante la industrialización y con una multiplicidad de cultivos, cosa que la feracidad de la magnífica isla hace posible. Todo depende, pues, en gran parte, del acierto que los «fidelistas» tengan en la solución de este problema, económico-político. Si se empeñan en solucionarlo enfrentándose con los Estados Unidos, crearán una situación insostenible para ellos mismos. Si lo hacen de acuerdo con los Estados Unidos, puede hacerles obstáculo la demagogia de los propios extremistas y la interesada xenofobia de los comunistas En todo caso, de momento, la suerte de Cuba está en manos del joven y tenaz jefe que, a la manera de los paladines de otros tiempos, juró no cortarse la barba hasta haber derribado a su enemigo, Batista.

La cobertura, en página completa, no puede ser acusada de parcial: todo el que compró ese día La Vanguardia Española, se informó en detalle de lo que estaba pasando en Cuba.
Tres semanas después, el periódico reseñaba, también en portada, el comienzo de los juicios sumarios del Tribunal Revolucionario. La feracidad de la isla dejaba paso a la ferocidad de los guerrilleros.

Temas: España-Cuba · castrismo

1 response so far ↓

Leave a Comment